INEFI y Olimpiadas Especiales impulsan cultura inclusiva en escuelas dominicanas

SANTO DOMINGO, R.D.– En el marco del proyecto de Escuela Unificada, el Instituto Nacional de Educación Física (INEFI), en coordinación con Olimpiadas Especiales, desarrolló una jornada de concientización dirigida a estudiantes de quinto grado de primaria, con el propósito de fomentar la inclusión y el respeto en el entorno escolar.

La iniciativa impactó a alumnos de la Escuela Lila Portalatín Sosa, el Centro de Arte Casandra Damirón, ubicados en el sector Invivienda, así como de la Escuela Perpetuo Socorro, en el residencial Amalia, en San Isidro.

Durante la jornada formativa se abordaron temas esenciales como el trato digno, el liderazgo inclusivo, el uso correcto de la terminología y la relevancia del deporte adaptado, promoviendo una cultura de integración desde las aulas.

La actividad contó con la participación de la neuropsicóloga Helene Ruiz Reyes, encargada del departamento de Discapacidad del INEFI, en representación del director ejecutivo Alberto Rodríguez; Rafael Díaz, director del proyecto de Escuela Unificada; y José Manuel Pérez, director Deportivo y de Desarrollo de Olimpiadas Especiales.

Durante su intervención, Ruiz Reyes destacó que “un verdadero líder no es quien impone, sino quien influye de manera positiva, inspira a otros, promueve el respeto mutuo y garantiza la integración de todos los miembros del grupo sin exclusión”.

Asimismo, subrayó la importancia de la empatía, advirtiendo que la exclusión genera impactos emocionales negativos en cualquier entorno, ya sea en el aula, el deporte o las actividades artísticas.

En ese contexto, recordó que cualquier persona puede adquirir una discapacidad en algún momento de su vida, por lo que el respeto debe asumirse como un valor universal.

Uno de los aspectos más relevantes del encuentro fue el uso adecuado del lenguaje, enfatizando la importancia de emplear siempre el término “persona con discapacidad”, evitando expresiones despectivas o discriminatorias. En caso de desconocer la condición de alguien, recomendó utilizar su nombre o términos respetuosos.

La jornada también incluyó un componente práctico, ya que los estudiantes participarán próximamente en un torneo escolar junto a personas con distintas discapacidades, fortaleciendo así la convivencia inclusiva.

Las autoridades advirtieron que cualquier conducta discriminatoria o el uso de lenguaje inapropiado podría conllevar la descalificación automática del centro educativo en la competencia.

El encuentro concluyó con dinámicas grupales orientadas a fortalecer el trabajo en equipo, resaltando que en disciplinas como el voleibol, baloncesto o atletismo, el éxito depende de la inclusión, la cooperación y el respeto entre todos los participantes.

Más allá de una actividad puntual, esta iniciativa deja sembrada una lección que trasciende las aulas: construir una sociedad verdaderamente inclusiva comienza con pequeñas acciones cotidianas, donde el respeto y la empatía se convierten en herramientas transformadoras capaces de cambiar realidades.